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Red de Salud > Programas > Abogacía y Promoción > Campañas > 25 de noviembre 25 de noviembre25 DE NOVIEMBRE. DIA INTERNACIONAL DE LA NO VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERESCAMPAÑA 2005-2007: VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES Y SU IMPACTO EN LA SALUD. LLAMADO A LA ACCIÓN 2007. BASTA DE VIOLENCIA CONTRA MUJERES Y NIÑAS. PROTEJAMOS SU SALUD INTEGRAL Por tercer año consecutivo, la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe (RSMLAC), compromete sus esfuerzos en esta campaña regional, con especial atención en el impacto de la violencia con sesgo de género en la salud integral de mujeres y niñas. Para avanzar en su prevención y erradicación, la RSMLAC mantiene además su adhesión a las campañas con objetivos comunes impulsadas por organizaciones y redes en todo el mundo, especialmente con los 16 Días de Activismo Contra la Violencia hacia las Mujeres, y la campaña Las Mujeres No Esperamos Más, en torno al VIH/SIDA, a la cual la Red invita a sumarse. Las campañas realizadas cada 25 de noviembre por la Red de Salud han tenido como base sustentadora los siguientes conceptos clave: --Las mujeres tienen derecho a vivir una vida libre de violencias. Por lo tanto, la violencia contra las mujeres es una violación a sus derechos humanos fundamentales. --La violencia contra las mujeres siempre tiene un impacto severo en su salud física y mental, y debe considerarse como un problema de salud pública de primera prioridad. --Las mujeres deben tener acceso a la información y orientación respecto a leyes e instrumentos que las protegen y cómo utilizarlos. --Las mujeres agredidas deben ser acogidas con prontitud, sensibilidad y empatía por las distintas instancias encargadas de su atención. --La violencia basada en el género debe ser enfrentada a partir de un enfoque multidisciplinario y multisectorial; su erradicación debe constituir, además, un compromiso de la sociedad en su conjunto. Esta campaña trianual 2005-2007 que coordina la Red de Salud constituye, por lo tanto, una denuncia a toda forma de violencia contra las mujeres, lo que implica la decisión de proteger la salud integral de las mujeres a lo largo de todo su ciclo vital, al mismo tiempo que defiende la paz como condición central de la vida, la integridad y la salud de las mujeres y niñas, y de la población en general. A partir de ello, la Red de Salud se propone los siguientes objetivos: Objetivo general: Identificar y denunciar el impacto de las distintas expresiones de violencia basada en el género que ocurren tanto en el ámbito privado como público, en la salud integral de las mujeres, contribuyendo a su erradicación. Objetivos específicos: a) Impulsar la articulación de organizaciones de mujeres de la región para que se pronuncien sobre la aplicación de instrumentos internacionales relacionados (Convención de Belem do Pará; CEDAW; Plataforma de Acción de Beijing), y de esta forma contribuir a que los gobiernos trabajen en la prevención como un compromiso de erradicación de la violencia. b) Mantener informados a los gobiernos locales y nacionales sobre las leyes existentes y exigir el compromiso de su aplicación, así como enfatizar la importancia de la formulación de políticas públicas acordes con la prevención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres y niñas. c) Promover que la toma de conciencia de las autoridades sobre la atención de calidad para mujeres y niñas agredidas, incluyendo la reparación de daños (atención psicológica, acceso al aborto legal y seguro en caso de embarazo por violación, entre otros). d) Promover la sensibilización de profesionales de la salud, personal policial y judicial para la atención apropiada de mujeres y niñas que sufren violencia, formando alianzas en un trabajo conjunto con estos sectores. e) Trabajar para que las mujeres logren identificar y rechazar cualquier conducta que atente contra sus derechos e integridad corporal. f) Fomentar una cultura de paz y de la no violencia promoviendo el respeto por la igualdad y equidad entre los géneros. g) Impulsar investigaciones sobre los efectos de la violencia basada en el género en la salud de las mujeres y niñas agredidas y documentar los resultados (vínculo entre violencia y contagio del VIH, por ej.). h) Visibilizar el dramático aumento de feminicidios en varios países de nuestra región y exigir acciones más rápidas y efectivas por parte de las autoridades y gobiernos para detener esta escalada. Salud y la vida de las mujeres en peligroLa violencia contra las mujeres adopta distintas expresiones, desde la descalificación, amenazas e insultos, hasta las lesiones, violaciones, apuñalamientos, quemaduras e incluso la muerte. Es decir, la salud integral de las mujeres agredidas se ve afectada de forma inmediata y también a largo plazo, incluso con consecuencias en el plano afectivo y psíquico. Esta situación es especialmente dramática en lo que se refiere a la violencia contra las niñas, fenómeno cada vez más frecuente en nuestra región y cuyo impacto en las víctimas puede durar toda la vida. Durante décadas, estos actos de violencia permanecieron ocultos por un manto de silencio social, siendo muy pocas las mujeres que se atrevían a denunciar y tan solo en años recientes comenzaron a documentarse sus consecuencias en la salud de las mujeres agredidas, a partir de un trabajo de sensibilización y denuncia por parte del movimiento de mujeres, y de las investigaciones realizadas al respecto. Por otra parte, la violencia institucional es quizás más silenciada, pese a que está presente en el ámbito educativo, laboral, en los servicios de salud, en el sector policial y judicial, en los medios de comunicación, incluso en la aplicación de leyes que humillan y subordinan a las mujeres. En este sentido es imperativo señalar el impacto que tiene en la vida de las mujeres las alianzas de algunos gobiernos de la región con los sectores más conservadores y fundamentalistas, como es el caso de Nicaragua, donde al criminalizarse el aborto terapéutico a partir de un pacto entre legisladores sandinistas y otros y la Iglesia Católica, se está condenando a la muerte a decenas de mujeres, lo que es una clara muestra de violencia con base en el género y una grave discriminación. El reclamo por un Estado laico se hace cada vez más urgente, toda vez que es necesario para el libre ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos, de los derechos humanos en general, y por tanto de una real democracia. De hecho, en los servicios de salud se percibe la violencia basada en el género cuando se maltrata o rechazan servicios a mujeres con abortos inducidos, cuando se niega el servicio a las adolescentes o a las lesbianas, cuando se les aplica procedimientos sin consentimiento informado, cuando se les niega servicios de calidad a mujeres VIH positivas y, en general, cuando hay maltrato y mala calidad de atención. Asimismo, cuando las mujeres y niñas agredidas acuden a solicitar atención a los servicios de salud o al personal policial y judicial, y frecuentemente se las responsabiliza por lo sucedido, se duda de sus palabras e incluso se les niega la atención, esto constituye una revictimización inaceptable. Existe, sin embargo, una forma de “naturalización social” con respecto a los actos de violencia hacia mujeres y niñas, es decir, se cree que es “normal” que se cometan distintos tipos de violencia contra ellas, a partir de una cultura patriarcal que sostiene que el agresor –padre, marido o pareja, o cualquier varón–, tiene el poder y el control sobre sus cuerpos y sus vidas, incluso al punto de violarlas o matarlas. El creciente número de feminicidios en varios países de nuestra región, como se ha evidenciado este año en Uruguay, Chile, Puerto Rico, México, Costa Rica, entre otros, pone de manifiesto que esta problemática no está siendo atendida con la seriedad y la urgencia que merece por parte de los gobiernos y otros sectores responsables de garantizar la seguridad y la vida de las mujeres y niñas. No obstante, la violencia contra las mujeres y niñas impide su ciudadanía plena y desconoce su calidad de sujetas de derechos, y atenta directamente contra su derecho a la salud y a la vida. En ese sentido, Naciones Unidas sostiene que el principal obstáculo que impide a las mujeres y las niñas alcanzar el más alto nivel de salud posible, es precisamente la desigualdad entre mujeres y hombres. Y la violencia con base en el género contribuye en forma dramática a profundizar esta desigualdad, puesto que se basa de la inferiorización y control de las mujeres por parte de los hombres. Líneas de acción sugeridas:1. Documentar situaciones o casos de violencia contra las mujeres que se produzcan en sus comunidades. Por ejemplo, a través de estudios sencillos de opinión. Buscar y entregar información sobre casos emblemáticos de violencia que hayan sucedido en sus comunidades, y definir cómo fueron abordados, sancionados, etc. 2. Recopilación de relatos, entrevistas con mujeres agredidas y personal que las acoge, etc. Se trata de que registren en su entorno las distintas expresiones de violencia que sufren las niñas y mujeres. 3. Difundir leyes e instrumentos que protegen y cautelan los derechos de las mujeres, promoviendo su cabal utilización. 4. Recopilar un listado de las regulaciones, normativas y leyes sobre violencia contra las mujeres vigentes en sus países; definir cómo sus respectivas comunidades hacen uso de ellas o no. 5. Investigar sobre la existencia de programas comunitarios contra la violencia basada en el género, tanto programas públicos o municipales, o instalados por la sociedad civil, y qué público atienden. 6. Recopilar información sobre el acceso y calidad de atención que entregan distintos servicios del Estado (salud, policial, entre otros) en la acogida y ayuda a víctimas de violencia sexual (niñas y mujeres) en sus comunidades. 7. Documentar otras situaciones de violencia en la prestación de los servicios de salud que aparecen legitimadas por el Estado, por ej. muertes por falta de acceso al aborto terapéutico; cirugías abusivas como las cesáreas e histerectomías innecesarias; falta de atención integral apropiada en los servicios y centros de salud para mujeres que viven con VIH/SIDA, así como para mujeres con abortos incompletos, entre otras. 8. Recopilar testimonios y conclusiones de casos. 9. Recoger información sobre protocolos de atención, servicios especializados, su funcionamiento, dónde existen, etc. 10. Reclamar a los gobiernos la práctica y el compromiso de ejercer como Estados laicos. Dichas líneas de acción podrán abordarse y darse a conocer a través de las siguientes actividades: 1.- Actividades de comunicación masiva Programas radiales y televisivos - Entrevistas de radio y televisión - Comerciales de radio y televisión - Conferencias y comunicados de prensa - Publicación de artículos - Spot publicitario en medios de comunicación - Talleres con sobrevivientes de violencia de género - Declaración de prensa con recogida de firmas, a ser entregada a autoridades de gobierno - Cartas de solidaridad o de denuncia sobre las situaciones de violencia (como el feminicidio y las muertes por la falta de abortos terapéuticos) que enfrentan las mujeres en sus países o en otros países de la región. 2.- Actividades públicas Marchas o actividades callejeras - Concursos de dibujo, afiches y pintura - Ferias ciudadanas- Peritoneos - Puestos educativos, festivales - Diversas acciones comunicacionales. 3.- Actividades de sensibilización grupal informativas Conferencias informativas - Jornadas informativas - Charlas - Proyecciones de videos con información de apoyo - Brigadas de información y asesoría legal. 4.- Actividades de sensibilización grupal interactivas Talleres de capacitación - Obras teatrales - Sociodramas - Conversatorios, tertulias y encuentros - Mesas redondas - Seminarios - Intervención educativa personalizada, reuniones. Esta campaña debe considerarse un aporte y adhesión a la Campaña 16 Días de Activismo Contra la Violencia hacia las Mujeres, que coordina el Centro para el Liderazgo Global de las Mujeres (CWGL), de Estados Unidos, y cuyo Punto Focal en América es Isis Internacional ( Financiamiento Para quienes no cuenten con financiamiento para desarrollar acciones en torno a esta campaña, les informamos que como seguimiento a esta campaña tri-anual, ahora ya en su tercer y último año, la RSMLAC va a apoyar a organizaciones afiliadas que ya iniciaron su participación en esta campaña en los pasados dos años, con el objeto de que puedan dar continuidad, en esta tercera etapa, a las iniciativas comenzadas. De esta manera podremos realizar una evaluación de los resultados e impacto de los trabajos realizados en los tres años consecutivos. Para la adecuación de sus actividades v/s presupuestos, les informamos que los montos que se concedan van a depender de las actividades propuestas. Recordamos que las organizaciones que no estén al día con sus informes de campañas, no podrán postular. Se dará prioridad a propuestas que involucren a más de una organización tanto en la elaboración como en la ejecución de sus proyectos, así como también a las redes (estas deberán incluir en su propuesta el listado de organizaciones que las integran y que participarán activamente). Para quienes deseen postular a este apoyo, les solicitamos completen el formulario adjunto, el cual les ayudará a entregar la información que requerimos de su proyecto. La fecha límite de recepción de proyectos será el día 21 de octubre 2007. Cualquier consulta al respecto, pueden hacerla a: campanas@reddesalud.org, secretaria@reddesalud.org. |